La Seducción está en la copa 1ª Parte

LA FRESCURA DE LA BURBUJA

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Uvas con personalidad "La Graciano"

Una uva para parar el tiempo y dejarse enamorar por sus virtudes.

Ribera del Duero 2009

Uno de los veranos más secos y calurosos que se recuerdan junto a un invierno riguroso con temperaturas extremas muy bajas y heladas frecuentes; esta es la carta de presentación de esta añada considerada por algunos enólogos de la zona como legendaria.

Al igual que ocurre con todas las mujeres, los vinos ocultan en su interior un universo de sabores y olores que son capaces de transportarnos a lugares que creíamos olvidados en la memoria.
En este artículo no se trata de clasificar a las mujeres o vinos, sino de buscar aquellos paralelismos que nos permitan abrir el cofre que oculta tan ansiado tesoro, usando como llave la estimulación de los sentidos.

En primer lugar deberíamos tener claro los gustos de la dama a sorprender; no es necesario realizar un test, sirve simplemente fijarnos en sus gustos. El tipo de comida que prefiere, su perfume preferido e incluso su forma de entender la vida nos darán las pistas necesarias para quedar como un verdadero caballero en la mesa. De lo que ocurra después no nos hacemos responsables.

En muchas ocasiones recurrimos a la finura de la burbuja y a la frescura de un buen espumoso para alargar nuestra velada con la intención de finalizarla entre las sábanas. No es una mala opción siempre y cuando sepamos seleccionar el espumoso que hará que nuestra amada se derrita o acabe con un dolor de cabeza que os garantizo llevará vuestro barco a pique si intentáis llegar a puerto.
Debemos tener en cuenta que no es lo mismo brindar para finalizar una comida que hacerlo para intentar compartir momentos románticos. Por eso el espumoso debe ser lo más suave y afrutado posible, huyendo en gran medida de los semisecos y semidulces y a ser posible seleccionando un cava brut nature.

En esta ocasión, recomendaremos el “Microcosmos Brut Nature Rosé”, un cava elaborado con uvas tintas de la variedad Pinot noir y Monastrell, de delicada nariz cargada de fruta roja y negra, suaves toques de bollería fina y sutiles aromas a flores que transportarán a un sueño a nuestra acompañante. La frescura de su paso por boca junto a los matices de frutas ligeramente ácidas incitan a seguir bebiendo hasta finalizar la copa.