La región de Cigales, de clima continental, se encuentra a ambos lados del río Pisuerga. Debido a los vientos oceánicos, hay más precipitaciones que en el resto de las áreas vinícolas de Castilla. En verano hace mucho calor durante el día, pero de noche refresca; lo que optimiza las condiciones para producir excelentes vinos.
La mayoría de los vinos son rosados, se consideran los mejores de España. La uva utilizada es el Tempranillo (Tinto del país), complementado con garnacha o incluso verdejo, albillo o viura. La mezcla de uvas tintas y blancas aporta a los vinos la fuerza de la uva tinta junto con la frescura y aromas de la uva blanca.
La denominación bastante reciente de Cigales Nuevo es un vino joven, de una gran frescura, carácter frutal y contenido menor en alcohol, ideal para picnics y barbacoas. Temperatura de consumo: 10-11ºC/50-52ºF.
Los auténticos cigales rosados (sin el término ”nuevo” en la etiqueta) tienen más cuerpo, carnosidad y alcohol. Los aromas son muy finos y elegantes, principalmente afrutados y frescos. Estos rosados con cuerpo puede tomarse con pescado de mar, pollo asado o frito, riñones de cordero al ajo, y todo tipo de platos elaborados a partir de aceite de oliva, ajo, pimientos, chorizo y pimienta.
Temperatura de consumo: 10-12ºC/50-54ºF.
Los cigales tintos hechos con Tinto del País, complementado con garnacha y/o cabernet sauvignon están al alza. Lo sorprendente en estos vinos es la combinación de fruta seductora y fuerza y cuerpo. Ideales para asado de buey o cordero, también a la parrilla. Temperatura de consumo: 12ºC/54ºF para el tinto,14ºC/57ºF para el crianza y 16 ºC/61ºF para el reserva.