 Alella se encuentra en las inmediaciones de la ciudad del mismo nombre y produce vinos blancos, rosados y tintos.
Los tradicionales vinos blancos de esta denominación, hechos de pansá blanca (nombre local de xarello) y garnacha, se caracterizan por ser sorprendentemente frescos y afrutados. Son ligeros y secos como aperitivo, con pescados, mariscos, crustáceos o queso de cabra. Temperatura de consumo: 8-10ºC.
La chardonnay crece especialmente bien en esta zona y da unos vinos elegantes, completos y afrutados. Con langosta combinan especialmente bien. Temperatura de consumo: 12ºC.
Los rosados y tintos de Alella se obtienen a partir de la autóctona pansá rosada, ull de llebre (tempranillo) y garnacha (tinta y peluda). Con embutidos de la zona o guiso de carne. Temperatura de consumo: rosado: 10-12ºC; tinto: 12-14ºC.
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