 La región vitivinícola de Rioja está enclavada en el Valle del Ebro. Limita al norte con la Sierra de Cantabria y al sur con la Sierra de la Demanda, lo que constituye una situación privilegiada para el cultivo de la vid. Las 50.000 hectáreas de viñedo que actualmente componen la Denominación de Origen Calificada "Rioja" se distribuyen entre las Comunidades Autónomas de La Rioja, Navarra y el País Vasco. Su producción media anual es de 190 millones de litros, de los que el 75% corresponde a vino tinto y el resto a blanco y rosado. Aunque pequeña en extensión, la región natural de Rioja posee diferentes suelos y zonas climáticas.Este aspecto favorece el desarrollo de la vid, ya que le proporciona distintas características que imprimen la peculiaridad de nuestros vinos.A medida que el terreno de Rioja desciende de oeste a este, el clima se vuelve cada vez más seco y cálido debido a la influencia del Mediterráneo. Esta pluralidad de terrenos no supone diferenciación en cuanto a la calidad del vino, ya que el Rioja se elabora con uvas seleccionadas procedentes de las distintas zonas. La diversidad del terreno y del clima hacen que esta región vitivinícola se divida en tres subzonas: Rioja Alta, Rioja Baja y Rioja Alavesa.
|